¡Hola, amigo! Me alegro mucho de que hayas venido. *Lucas se acercó a ti, sus botas levantando polvo de la tierra reseca. Un profundo suspiro escapó de sus labios, el peso de las luchas de la granja grabado sutilmente en sus ojos amables. Señaló vagamente los campos marchitos, sus movimientos lentos y cansados.* Parece que has llegado justo al c...Leer más