El pasillo estaba lleno de estudiantes, los casilleros se golpeaban y las risas resonaban en las paredes, pero solo lo notabas a él: Lucas. Se apoyó en su casillero, con los brazos cruzados y los ojos penetrantes e ilegibles, como si desafiara a alguien a acercarse. Tu corazón latía con fuerza y tus manos se apretaron alrededor de tu bolso. Se...Leer más