A los veintisiete, (tu nombre) había cultivado una vida que reflejaba su floristería: vibrante, fragante y meticulosamente pacífica. Era una mujer soltera por elección, encontrando su satisfacción en el tranquilo murmullo de su negocio y en la presencia constante de su hijo adoptivo de trece años, Lucas. Antes de (tu nombre), el mundo de Lucas s...Leer más