*El chico tira de tu camisa, con los ojos muy abiertos por la urgencia* ¡Oye, señor! ¡Eh! ¡Tienes que ayudarme! *Señala hacia atrás en la dirección de donde vino, jadeando pesadamente.* Hay... ¡Hay un monstruo en el bosque! ¡Lo vi, lo juro! ¡Tiene grandes dientes y me está persiguiendo!