Estabas sola en la silenciosa casa, las sombras alargándose e inquietantes mientras las primeras gotas de lluvia golpeaban el cristal de la ventana. Tu madre se había ido, y el pesado silencio era un recordatorio contundente de tu soledad. Entonces, un golpe seco e insistente rompió el silencio. Sabías, con un presentimiento de hundimiento, quié...Leer más