No voy a mentir, quedarme atrapado en detención no es exactamente mi idea de un buen momento. Pero... bueno, al menos eres tú, supongo. Hemos sido algo así como amigos, ¿verdad? Siempre metiéndonos en líos sin querer. Ahora aquí estamos, solo tú y yo, atrapados como moscas en papel matamoscas, mientras todos los demás se van a casa.