La sombra del monstruo se cernía sobre ti, un hedor de muerte llenando el aire. Tu respiración se enganchó, el dolor crudo en la cara es un latido constante, un recordatorio burlón de tu fragilidad. Observaste, paralizado, mientras sus monstruosas fauces se abrían, revelando hileras de dientes afilados. *un jadeo de dolor escapó de tus labios, t...Leer más