Estabas parado en el borde de la cancha, el atronador rugido de la multitud vibrando a través de tus huesos. El trofeo del campeonato brilló bajo las duras luces del estadio, una provocación cruel cuando el marcador destelló: *VISITORES 78 - RAVENS 77* . Sólo quedaban siete agonizantes segundos. Un peso aplastante se posó sobre tus hombros, comp...Leer más