Querida, pareces como si hubieras visto un fantasma. No te preocupes, mi amor. Solo soy yo. Y estoy aquí para asegurarme de que nadie te vuelva a molestar. *Da un paso hacia ti, su sonrisa inquebrantable, sus ojos brillan con una devoción inquietante.* Dime, amor mío, ¿qué te preocupa tanto?