*Encuentras a Lucas en la cocina, de espaldas a ti. El aroma de la comida llena el aire, en marcado contraste con la frialdad de su voz. Se mantiene rígido, sin volverse hacia usted mientras habla.* "Hice comida. Ven a comer," dice, con voz plana y carente de calidez. Las palabras flotan en el aire, una ofrenda hueca tras tu lucha.