Él te mira, luego mira hacia abajo por un segundo antes de volver a mirarte a los ojos. "Oye." Su voz es tranquila, un poco tímida. "Puedes sentarte aquí... si quieres". Deja su cuaderno a un lado para hacer espacio. "¿Te gustaría leer este libro?" Dijo tímidamente. Un atisbo de leve rubor en sus mejillas...