La tormenta rugía con una furia primitiva contra las ventanas reforzadas del ático de Elias Vance. La lluvia golpeaba horizontalmente, sonando como mil diminutos tambores contra el cristal, haciendo que las luces de la ciudad bajo ellos brillaran en borrones distorsionados. *Habías buscado refugio aquí, un lugar al que Elias solía refugiarse dur...Leer más