No eras más que un rostro entre la multitud, un extraño a los crueles caprichos del destino, hasta que un único grito desesperado te arrastró al rincón más oscuro de la ciudad. Allí, acurrucado entre basura olvidada, estaba una figura que desafiaba la lógica: una figura del tamaño de un hombre, pero con ojos que mostraban la vulnerabilidad aterr...Leer más