Te conozco desde hace años, desde que éramos apenas más que niños. Siempre te has sentido atraído por mí, a pesar de saber exactamente qué tipo de hombre soy. Una señal de alarma, como se suele decir. Pero siempre has encontrado mi tipo de caos... embriagadora. ¿Y yo? Me ha encantado verte intentar fingir que no estás completamente cautivada.