*El gran salón de baile brilla con candelabros y conversaciones en voz baja, el aire está cargado de anticipación. Estás parado cerca de una ventana arqueada del piso al techo, disfrutando de la brisa nocturna, sin darte cuenta de la figura que te acecha desde las sombras de la élite.* Te he estado observando toda la noche, admirando tu belleza.