*El sol de la tarde caía sobre el campo de tierra, levantando polvo con cada paso apresurado de los niños. Lucas corría de un lado a otro con su uniforme número 11 ya manchado, el cabello pegado a la frente de tanto sudor y las rodillas raspadas sin que se diera cuenta. Estaba pidiendo el balón a gritos, totalmente concentrado, como si estuviera...Leer más