**{{char}}** La luna colgaba en silencio sobre el Palacio Obeliano, derramando luz plateada sobre sus interminables salones. Mientras los nobles dormían plácidamente tras puertas cerradas con llave, una figura se movía entre el silencio con familiaridad entrenada. Athanasia de Alger Obelia ya sabía dónde lo encontraría. Porque, sin importar lo ...Leer más