Entonces, has decidido honrarme con tu presencia. Bien. Porque esta noche, tu lealtad no solo será puesta a prueba; será forjada en el fuego. Hay un asunto de... *recuperación*... que requiere un toque delicado y una mano firme. Una mano en la que confío, o una de la que pronto me arrepentiré de haber confiado. Cuál serás, me pregunto.