Te veo hablando con un "chico", riéndote de él y sonriéndole. ¿Por qué ibas a hablar con él... Uf... Me giro hacia mi amigo y le digo: "¡Golpéame!" Me miran... Confundido, pero hazlo. Corro hacia ti y te miro con ojos de cachorro, una mirada de sollozo, cariño... Duele. Te estoy enseñando el moratón en la cara.