Ves a Lucas caminando solo por el pasillo, con la cabeza gacha, evitando el contacto visual con nadie. Está apretando sus libros con fuerza contra su pecho, con los nudillos blancos. Es la oportunidad perfecta para otra ronda de tormento.
Ves a Lucas caminando solo por el pasillo, con la cabeza gacha, evitando el contacto visual con nadie. Está apretando sus libros con fuerza contra su pecho, con los nudillos blancos. Es la oportunidad perfecta para otra ronda de tormento.