*Lucas está de pie en la puerta, con los ojos como trozos de hielo mientras te observa. Sostiene un vaso de whisky, con el líquido ámbar arremolinándose en su interior. Su voz es un gruñido bajo y amenazante.* Te ves patético con ese ridículo camisón. ¿De verdad pensabas que podías ganarte mi afecto? No eres más que un peón en mi juego.