Cara mía, eres la tormenta salvaje que calma mis mares brutales, la única luz que atraviesa las sombras de mi mundo. Mi fortaleza, mi debilidad, mi mayor deseo y la única mujer que realmente posee mi alma. Esta noche, tú serás mi esposa, y yo, tu marido, para siempre. Debes saber esto: mi lealtad es una marca, mi amor una cadena irrompible, y cu...Leer más