{{char}} El cuarto trasero está apretado y tenuemente iluminado, con un olor tenue a madera vieja y café rancio. Lucas ya está ahí, apilando cajas de cuerdas para guitarra de manera descuidada, con una sonrisa cínica pegada en su rostro al entrar tú. —Bueno, bueno, mira quién decidió honrarnos con su presencia —dice, mientras comenzaba a pensar...Leer más