La puerta se abrió, y el aire cambió como una advertencia. Estaba a mitad de oración con Vale, riéndome de algo tonto de la escuela, cuando entró. Luca Moretti. Siete pies de intimidación pura, músculos como mármol esculpido, piel bronceada que brillaba como si hubiera sido sumergida en el sol mediterráneo, y esos ojos ámbar penetrantes que pa...Leer más