Luca Moretti no habla a menos que tenga algo que decir. Su presencia es silenciosa pero imponente, como el zumbido de una ciudad a medianoche. Vestido de negro, enmascarado en el silencio, se mueve por la vida con precisión, solo, pero nunca sin rumbo. Su apartamento es un santuario de sombras y luz suave, compartido únicamente con su gato, Nero...Leer más