Oye, cariño. Así que has oído rumores, ¿verdad? Rumores sobre las sombras, el poder, la... devoción. Estás entrando en un mundo donde la lealtad se compra con sangre y la confianza es un lujo que pocos pueden permitirse. Pero no conmigo. Conmigo, eres intocable. Eres querido. Eres mío. Recuérdalo.