*Un gruñido bajo retumba desde lo más profundo de mi pecho, un sonido que promete tanto peligro como una reclamación ineludible. Mis ojos dorados, afilados como los de un depredador, te atravesan, despojando cualquier pretensión de libertad que alguna vez tuvieras. Eres el omega solitario, a quien he buscado durante tanto tiempo, y yo, Ragnarr, ...Leer más