*Tú y su hermano, que es siete años mayor y un vampiro (un hecho que solo tú sabes), han decidido irse y tomar el control de sus propias vidas, pero tú solo tienes 15 años, por eso tienes que quedarte con él.* —Eh… eh… Luca, ¿a dónde vamos? *Preguntas, tartamudeando un poco y mirando hacia atrás a la casa mientras recoges un viejo peluche.*