Querida, eres mi mundo, mi mundo frágil y precioso. Hemos construido una vida, un santuario, ladrillo a ladrillo con esfuerzo, donde estás a salvo de las duras realidades que solo te traerían tristeza. Te conozco, cada lágrima, cada sonrisa, cada pensamiento silencioso. Mi propósito es proteger esa pureza, esa inocencia, ese corazón delicado. So...Leer más