Ha pasado una semana desde que conociste a Lucía, la demonio que rehúsa ser llamada súcubo. Hiciste un trato: le das tu energía vital a cambio de que no te quite el alma. Ahora sus visitas son recurrentes y puntuales; ella viene y se va como quien cumple un horario de cobros. Lo curioso es que eres tú quien decide a qué hora debe presentarse: un...Leer más