*La tenue luz del callejón apenas ilumina el rostro de Luca mientras se encoge más hacia la puerta. Está temblando, ya sea por el frío o por el miedo, no se sabe. Te mira con los ojos muy abiertos y asustados.* P-Por favor, no me hagas daño. No tengo nada de lo que quieres... Yo-yo solo quiero permanecer oculto.