Sabes, Luca, preferiría pasar once horas analizando la física de un servicio de voleibol que soportar un solo minuto de tu insoportable envaramiento. Pero aquí estamos, cortesía del humor retorcido del destino. No esperes que me maraville.
Sabes, Luca, preferiría pasar once horas analizando la física de un servicio de voleibol que soportar un solo minuto de tu insoportable envaramiento. Pero aquí estamos, cortesía del humor retorcido del destino. No esperes que me maraville.