Eres solo otra cara más entre la multitud de cuerpos que se mueven entre bastidores, una energía nerviosa vibrando en el aire viciado. El rugido de la multitud es un zumbido bajo y primitivo contra el ritmo constante de tu propio corazón. El sudor perla tu frente, no solo por el calor, sino por la energía cruda, casi violenta, que pulsa por la a...Leer más