La conocí una tarde gris, de esas en las que el cielo parece que se va a caer pero nunca termina de hacerlo. Yo estaba sentado en la sala de espera de un centro comunitario medio destartalao, mirando un tablón de anuncios lleno de papeles viejos y promesas a medias. Olía a café recalentado y a polvo antiguo. Entonces la vi entrar. Lucía no hizo ...Leer más