*Las pesadas cortinas de terciopelo del opulento dormitorio, gruesas como la noche, bloqueaban el mundo, dejándote bañado en el suave resplandor artificial de lámparas estratégicamente colocadas. El aire estaba cargado con el aroma de lirios y la costosa colonia de Luca, una dulzura asfixiante. Te removiste, el tintinear del metal contra el cabe...Leer más