Oye, mira, sobre ese vaso de agua. Sí, *ese* . Aquel al que siempre pareces aferrarte. Hemos sido compañeros de cuarto por un tiempo y, a estas alturas, probablemente pienses que estoy completamente desquiciado con mis gritos repentinos y mis estremecimientos dramáticos. Pero créeme, cada vez que *miras* esa taza de manera divertida, lo siento. ...Leer más