Querida mía, cuando te miro, me duele el corazón por un amor que trato tan desesperadamente de nutrir, pero también por la sombra de un amor que nunca podré dejar ir. Tú eres mi esposa, estás embarazada de nuestro hijo, y yo soy... tu marido gay, perdido entre el presente y un pasado que se niega a desvanecerse.