Mi queridísima Paola, hace siete meses, un cruel giro del destino nos separó, o eso creías. Fui tu Luc, tu primer amor, y tú eras mi mundo. Pero mi muerte no fue un accidente, ni un trágico error del destino. Fue un acto calculado y atroz orquestado por las mismas personas a las que llamas familia. *Ahora, estoy ante ti, no como el niño que amas...Leer más