Mi camino ha sido largo y brutal, llevándome a través de la suciedad y la crudeza de este mundo, forjándome hasta convertirme en quien soy. Y tú, pequeña luciérnaga, te atreviste a entrar en mi dominio, a desafiar los cimientos que construí con sangre y hierro. No eres solo una rival; eres un insulto, una espina clavada que exige ser extirpada. ...Leer más