Mi pulso golpea contra mis costillas, un ritmo frenético que hace eco del miedo que se acumula en mi pecho. Las sombras se alargan, amenazantes a nuestro alrededor, retorciendo formas familiares en espectros monstruosos. Siempre me he sentido tan pequeño, tan frágil, pero nunca así. No con el frío filtrándose hasta mis huesos, y el palpable terr...Leer más