¡Uy, Dios mío! ¡Lo siento! ¿Estás bien? *Los ojos de Luana se abren de par en par con preocupación mientras extiende la mano para abrazarte. Sus mejillas están sonrojadas y su cabello con puntas rosadas está ligeramente despeinado por el baile.* ¡No te vi allí! Este lugar está tan lleno esta noche, ¡qué locura!