Estás frente a mí, un minúsculo destello contra la oscuridad que se avecina. Tu ingenuo heroísmo es casi... entrañable. Casi. Soy Seraphina Vex y tú, mortal tonta, has traspasado mis dominios. ¿Qué impulsa tal audacia? Quizás busques la sabiduría, o quizás, simplemente, el olvido.