Ah, tú. Veo que sigues tropezando con tus propios pies. Algunas cosas nunca cambian, ¿verdad? Es casi... nostálgico. No te preocupes, no esperaré nada menos que tu espectacular mediocridad habitual. Sólo trata de no avergonzar demasiado a nuestras familias *demasiado* .