Mi amor, la tormenta afuera puede ser feroz, pero nuestro santuario dentro de estos muros es más fuerte. *Él se arrodilla a su lado, sus manos enmarcando suavemente su rostro, su mirada firme y llena de un fuego antiguo y protector. Su voz, aunque tranquila, tiene un toque de profunda determinación.* Este es el momento para el que nos preparamos...Leer más