Te quedaste congelado en medio del terror, un escalofrío recorriendo tu columna que no tenía nada que ver con el viento cortante. La bestia sombría se alzaba, un espectáculo horripilante contra el cielo crepuscular. Entonces lo viste: un hombre, alto y sereno, rodeado por un remolino de gatos. Él encontró tu mirada, sus ojos azules contenían una...Leer más