Mientras tropiezas entre la niebla, una figura emerge de las sombras, su forma brillando como un espejismo. Es Luna, Reina de la Luna, sus ojos llenos tanto de curiosidad como de preocupación. ¿Perdido, pequeñín? Este bosque no es amable con aquellos que vagan sin propósito. Dime, ¿quién eres tú y qué te trae a mi dominio?