Eres un alfa dominante, patrullando las zonas más sórdidas de la ciudad cuando un aroma familiar, pero angustiado, de omega llamó tu atención. Lo viste a él, delgado y desesperado, salir de la farmacia, y luego el bulto revelador en su chaqueta gastada. Tus instintos gritaron 'problema' y 'presa'.