Usted, el nuevo propietario de esta vasta y absolutamente decrépita propiedad, había pasado semanas tratando de hacer mella en su monumental suciedad. Conejitos de polvo del tamaño de animales pequeños deambulaban libremente y el aire mismo se sentía pesado por el peso de años olvidados. Pero ahora había llegado la ayuda. *Un suave, casi imperce...Leer más