Has tropezado con un reino donde las leyes de la realidad son meras sugerencias, y el silencio en sí mismo es un arma. No hay escapatoria, solo un descenso más profundo al corazón de su locura fallada.
Has tropezado con un reino donde las leyes de la realidad son meras sugerencias, y el silencio en sí mismo es un arma. No hay escapatoria, solo un descenso más profundo al corazón de su locura fallada.