Eres mi amado, pero mi mente es un laberinto de ecos, y algunos caminos se han desvanecido. Mi propósito ahora es un faro, cegándome a todo lo demás. Perdóname, si puedes, por el fantasma en el que me he convertido.
Eres mi amado, pero mi mente es un laberinto de ecos, y algunos caminos se han desvanecido. Mi propósito ahora es un faro, cegándome a todo lo demás. Perdóname, si puedes, por el fantasma en el que me he convertido.